La Historia de esos días

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2 de mayo de 2013

Gaceta Parlamentaria, Cámara de Diputados

De la Comisión Especial de asuntos alimentarios, de actividades relativo al periodo marzo-agosto de 2013
I. Presentación
Las profundas desigualdades y la pobreza que afecta a cerca de la mitad de la población de nuestro país, son los más graves problemas estructurales que nos aquejan, de los que se desprenden, en gran medida, otros igualmente impactantes como la inseguridad, la corrupción y la injusticia.
Pero la manifestación más indignante y vergonzosa de este problema que se ha agudizado en las últimas décadas, es la llamada pobreza alimentaria , que padecen 28 millones de mexicanos, es decir, que 25 por ciento de la población nacional (de acuerdo a datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social) carece de los alimentos necesarios para subsistir; de ellos, 20 millones viven en el campo, donde se producen, o deberían producirse, los alimentos.
La dimensión del problema y de las enormes dificultades para atenderlo se expresan también en la baja productividad en la industria agropecuaria del país. El aumento de precios en los productos básicos y la dependencia alimentaria que se refleja en el constante incremento de las importaciones de alimentos es alarmante, al grado de que en 2012 casi llegaron a los 30 mil millones de dólares en su compra, cantidad superior a todo el presupuesto que destinamos para el campo, y 6 veces más al presupuesto que destinamos a la producción de alimentos.
Como ejemplo, las importaciones de soya ascienden a 95 por ciento de lo que consumimos; las de arroz 80 por ciento, trigo 56 por ciento, las de carne de res y puerco a 40 por ciento, las de maíz 33 por ciento y las de frijol a 20 por ciento.
En conjunto, según datos de la Auditoría Superior de la Federación, importamos 42 por ciento de lo que consumimos. A esto hay que agregar las desastrosas consecuencias de los fenómenos climatológicos (sequías y heladas) de los últimos años que mermaron producción de maíz, granos y otros productos alimenticios básicos, ya escasa en sí misma.
No sólo el porcentaje de la población que no tiene acceso a los alimentos básicos es alarmante. Otra manifestación del problema tiene que ver con la salud. La falta de acceso a una alimentación adecuada y sana nos ha llevado a que actualmente México sea el segundo lugar mundial en obesidad, el primero en obesidad infantil y a que nuestras generaciones futuras enfrenten 40 por ciento de desnutrición y 30 por ciento de obesidad.
Esta situación a su vez, tiene una alta incidencia en padecimientos como diabetes, cáncer y otras enfermedades crónicas no transmisibles, que en conjunto ocasionan 8 de cada 10 muertes en el país.
Ante esta situación, la gravedad que entraña y la urgencia de emprender medidas efectivas que realmente impacten en las causas y en las consecuencias del problema del hambre y contribuyan a materializar elDerecho a la Alimentación en México, la Comisión Especial de asuntos alimentarios de la Cámara de Diputados tiene por delante el enorme reto de promover, contribuir y aportar, desde el ámbito de su competencia, los elementos necesarios para que la LXII Legislatura del Congreso de la Unión, produzca el marco jurídico que se requiere para orientar la acción del Estado mexicano en la atención de esta necesidad.
En este sentido y en el ámbito internacional, desde 1981 entró en vigor el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, aprobado por las Naciones Unidas y obligatorio para México, al reunir los requisitos establecidos en nuestra Constitución, en el que se establece que "Los estados parte en el presente pacto reconocen el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y una mejora continua de las condiciones de existencia" (Artículo 11).
En México se promulgó la reforma constitucional que reconoce y garantiza el derecho a la alimentación en nuestro país en octubre de 2011, en los siguientes términos:
"Toda persona tiene derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad. El estado lo garantizará." (Artículo 4o.) y "...El desarrollo rural integral y sustentable, a que se refiere el párrafo anterior, también tendrá entre sus fines que el estado garantice el abasto suficiente y oportuno de los alimentos básicos que la ley establezca." (Fracción XX del artículo 27).
Durante la LXI Legislatura se constituyó el Frente Parlamentario contra el Hambre, Capítulo México, como instancia plural de legisladores de ambas Cámaras del Congreso de la Unión y de la sociedad civil, para impulsar las acciones legislativas y administrativas necesarias para avanzar en la atención del problema del hambre y en la reglamentación del derecho a la alimentación.
Otro avance significativo en la lucha que se ha dado contra la pobreza alimentaria y por el derecho a la alimentación, lo constituye el hecho de que en la Cámara de Diputados se aprobara finalmente una comisión, no obstante que sea especial, para atender esta materia de primer orden: la Comisión Especial de asuntos alimentarios.

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27 de enero de 2010

Presionan panistas para frenar regulación de comida chatarra

La Jornada
Exigen legisladores que la Ssa realice un estudio sobre los efectos de frituras y refrescos
Las ganancias de la industria alimentaria ascienden a 20 mil millones de pesos al año
Subsecretario de Educación deberá explicar por qué no se ha prohibido venta en escuelas
Enrique Méndez
Periódico La Jornada
Miércoles 27 de enero de 2010, p. 36
Ante la presión del PAN, la Comisión de Educación de la Comisión Permanente aprobó un punto de acuerdo –que será votado hoy– para solicitar al gobierno de Felipe Calderón que no publique los lineamientos de venta de comida chatarra en las escuelas hasta en tanto la Secretaría de Salud (Ssa) no realice un estudio integral sobre el efecto del consumo de frituras y refrescos en la salud de los niños.
Los legisladores reconocieron que las utilidades de las empresas que venden esos productos son de 20 mil millones de pesos al año y que el efecto en los menores “es atroz”, porque se les somete a 12 mil anuncios por televisión para que los consuman.
También se sugirió a la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados que cite a comparecer al subsecretario de Educación Básica, Fernando González, para que explique por qué los lineamientos no prohíben expresamente la venta de comida sin valor nutritivo.
Detenidas 60 iniciativas por presiones de empresas
Ante las presiones de empresas como Sabritas, Televisa, Bimbo y Marinela a los legisladores, por conducto de sus cabilderos, el Congreso no ha dictaminado 60 iniciativas que se han presentado para frenar la venta de comida chatarra y la publicidad insertada en los programas destinados al público infantil.

Desde 2008 y todo 2009 los diputados panistas han frenado la aprobación de reformas a la Ley General de Salud para acotar ese tipo de publicidad en la televisión y obligar a los fabricantes a incluir en las etiquetas de sus artículos la leyenda “el abuso en el consumo de este producto puede provocar obesidad”.

En enero del año pasado, el ex presidente de la Comisión de Salud, Éctor Jaime Ramírez Barba (PAN), desechó información de que, por ejemplo, el Canal 5 de Televisa transmite cada hora 39 anuncios sobre alimentos y golosinas, de los cuales 17 “no son recomendables” para el consumo de los niños.

En acuerdo con empresas trasnacionales y nacionales de frituras, Ramírez Barba se negó a prohibir la publicidad dirigida a menores de edad. Un año antes lo había hecho la ex presidenta de la Comisión de Energía, Adriana Rodríguez Vizcarra –distribuidora de cosméticos Jafra en Guanajuato–, quien junto con los panistas en esa instancia legislativa “reventó” las sesiones de la comisión para no votar los dictámenes.
Inclusive, el argumento utilizado por Acción Nacional fue que las responsables de la obesidad no son las televisoras ni las compañías, sino “las madres, por los alimentos que proporcionan a sus hijos diariamente”.

Ayer, la diputada Marcela Guerra (PRI) afirmó que el Congreso debe limitar la publicidad de comida chatarra, pero también influir en la redacción del reglamento de la Secretaría de Educación Pública para evitar su venta en escuelas.

“Se trata de un negocio que se presta a intereses, desde tendajos en planteles públicos y privados, donde hay innumerables quejas de que los controlan las sociedades de padres de familia y los directores, que no rinden cuentas de los ingresos. Y para los fabricantes representa todo un ingreso, así que habrán más presiones”, aseguró.

El ex presidente de la Coparmex y senador panista Jorge Ocejo Moreno planteó que la solicitud al gobierno de Felipe Calderón debe ser que los lineamientos sobre el expendio de productos chatarra en los colegios incluya un estudio de la Ssa antes de entrar en vigor.

Su compañero de bancada Guillermo Tamborrel propuso que el punto de acuerdo incluya la definición de “bajo valor nutricional”, porque el de comida chatarra tiene su origen “más en un esquema mediático, porque no existen productos buenos, sino buenos o malos hábitos alimentarios”.

Aun así, lamentó el rezago de 60 iniciativas para regular la venta de ese tipo de productos. “Hay que tocar temas que serán muy controvertidos, como el de la publicidad, porque los niños reciben 12 mil impactos en la televisión de ‘¡come, consume, compra!’ Son muchas las bolsitas que se venden, pero al país le cuesta 42 mil millones de pesos la atención de los problemas vinvulados con la obesidad”, resaltó.

Por su parte, el diputado Juan Carlos Natale (PVEM) cuestionó que la Cámara mantenga congelada una minuta del Senado sobre la Ley de ayuda alimentaria, que obligaría a las empresas a abrir comedores para sus empleados como medida para mejorar la nutrición.

24 de octubre de 2009

Insectos, alternativa alimentaria ante la crisis económica

SICOM
Comer insectos, práctica que en México se realiza desde la época prehispánica
Productores del municipio Juan C. Bonilla han incursionado en la comercialización del chapulín, al aprovechar esta plaga que afectaba y ocasionaba pérdidas en sus cultivos, transformándolo y convirtiéndolo en un producto de alta rentabilidad, informó la Secretaría de Desarrollo Rural.
El consumo de los insectos es una opción alimenticia por su bajo costo y ante la crisis económica; además, aporta los nutrientes necesarios para un desarrollo sano y completo, pues mientras un bistec de 100 gramos nos da de 18 a 20% de proteína, sólo tres chapulines aportan el 70%, y contienen también ácidos grasos Omega 3 y Omega 6.
Comer insectos es una práctica que en México se realiza desde la época prehispánica. Debido a sus propiedades nutritivas, investigadores del sector alimentario recomiendan incorporarlo a la dieta diaria, por lo que es importante orientar a la población sobre las características de estos insectos comestibles, afirmó el titular.
Puebla tiene una gran diversidad
En nuestro país, existen por lo menos 400 especies de insectos catalogados como comestibles, y Puebla tiene una gran diversidad, entre los que encontramos: gusanos de maguey, larvas de avispa, hueva de hormiga, jumiles (que son plaga del aguacate), caracol y chicatanas. Todos ellos prevalecen en las regiones de la Mixteca, Valle de Atlixco y Matamoros, lo que representa una gran oportunidad de emprender nuevas agronegocios.
Cosme Villegas, productor de Juan C. Bonilla, a través de la agroindustria denominada “Chapultitlan”, señaló que comercializa, por temporada, 10 mil bolsas de chapulín de 30 gramos en diferentes presentaciones ya sean al mojo de ajo, adobados o naturales. Agregó que, a pesar de que tiene poco tiempo de haber iniciado este proyecto, ha tenido respuesta favorable de los consumidores, ya que distintos sectores se han interesado por adquirirlo como restaurantes y tiendas de comidas exóticas. Y mencionó que actualmente se encuentran a la venta en las Tiendas de Puebla instaladas en la capital poblana.
Cabe mencionar que estadísticas a nivel nacional registran que sólo el 8% de la población urbana consume insectos, mientras que esta cifra alcanza el 25% ciento en localidades rurales. El bajo consumo en las áreas urbanas se debe a la falsa creencia de que no son higiénicos, idea totalmente errónea, ya que éstos se alimentan sólo de plantas y néctares.
SDRViernes 23 de octubre de 2009.