PERIÓDICOS NACIONALES
PERIÓDICOS LOCALES
Carlos Fernández-Vega cfvmexico_sa@hotmail.com
Modelo: la magia de eludir
Videgaray, ¿Quijote fiscal?
ABC: cuarto aniversario
A los ex accionistas mexicanos del Grupo Modelo les fue mucho mejor de lo originalmente planeado, pues la operación de compraventa de dichos títulos –concretada ayer en la Bolsa Mexicana de Valores– sumó más de 20 mil millones de dólares y no los casi 18 mil millones que habían anunciado. Eso sí, mientras se embolsaban esa enorme cantidad de billetes, los susodichos hicieron las "precisiones" que amerita el caso, ante cualquier eventualidad fiscal que ose rozarlos.
En comunicado oficial distribuido por medio de la Bolsa Mexicana de Valores, Grupo Modelo deja en claro que no se trató de una venta, sino de una "alianza con Anheuser-Busch InBev, en una transacción valuada en 20 mil 100 millones de dólares. La alianza constituye el siguiente paso natural en la larga relación entre AB InBev y Grupo Modelo, que data de hace 20 años".
Para efectos fiscales, por si las moscas, lo anterior es relevante, toda vez que los ahora felices ex accionistas del citado grupo cervecero no están precisamente entusiasmados con pagar ningún peso de impuestos, en especial cuando se sabe que desde la Secretaría de Hacienda y el SAT se difundió que la Ley del Impuesto Sobre la Renta deja en claro que quien posea más de 10 por ciento de las acciones de una empresa (en este caso del Grupo Modelo) y las venda por medio del mercado bursátil, está obligado a una retención de 5 por ciento, lo que de cualquier suerte es un obsequio, pues en otros casos la tasa es de 30 por ciento, si bien va.
Para el fisco mexicano, el problema es que oficialmente en Grupo Modelo ningún accionista era propietario de más de 10 por ciento de los títulos, salvo el propio Anheuser-Busch (que ya poseía 43.9 por ciento de esos papeles y con lo de ayer acapara 95 por ciento), es decir, la parte compradora en la venta que ayer se concretó en la Bolsa Mexicana de Valores, no tiene por qué pagar impuestos. A su lado aparece el Banco Nacional de México (Banamex), con el fideicomiso 16538-5 que representa el 10.26 por ciento de las acciones con derecho a voto, de acuerdo con la información oficial del propio Grupo Modelo.
Entonces, si la Secretaría de Hacienda y el SAT quieren hacer efectiva la Ley del ISR, en la parte que se detalla líneas arriba, tendría que irse sobre el citado fideicomiso, el cual, quién sabe, puede contener paquetes accionarios de distintas personas y no de una sola con 10.26 por ciento. Para nadie es secreto que este tipo de empresarios son unos verdaderos magos para quitarse de encima cualquier obligación fiscal que les apeste la danza de los millones a la que están más que acostumbrados.
En el lejano caso que la autoridad fiscal logre clavarle el diente a ese fideicomiso y, todavía más lejano, que pueda cobrar el impuesto respectivo (si es que en realidad se trata de una sola persona), el monto a enterar al erario no pasaría de 103 millones de dólares, de los 20 mil 100 millones obtenidos por los felices ex accionistas del Grupo Modelo, para quienes, reiteran, se trata de una "alianza", no de una venta (¡ni Dios lo quiera!)
En la revisión de la "alianza" citada aparece un dato que, por tratarse de un banco especializado en evadir legalmente al fisco, llama la atención. Se trata de Banamex, y en sus reportes anuales correspondientes a 2006 y 2007 (los que por ley debe entregar a la Bolsa Mexicana de Valores), el Grupo Modelo precisa que en esos años la institución financiera era propietaria (así aparece) de 56.1 por ciento de las acciones con derecho a voto, y que salvo esta institución financiera y el consorcio Anheuser-Busch ninguna persona física o moral poseía más de 5 por ciento del capital social de la cervecera. De hecho, el corporativo explica que "no han existido cambios significativos en los últimos tres años respecto del porcentaje de propiedad mantenido por los actuales principales accionistas".
Pues bien, como por arte de magia, luego de que en 2012 se difundió la información sobre la posible operación de compraventa de Grupo Modelo, Banamex desaparece como propietario de 56.1 por ciento de las acciones de la serie A del Grupo Modelo, y en su lugar surge un fideicomiso (el citado 16538-5) instituido en la propia institución financiera, con tan sólo 10.26 por ciento de los títulos.
Cierto es que la enorme evasión legal de impuestos por los barones y sus grandes corporativos (allí están los informes anuales de la Auditoría Superior de la Federación que lo documentan y denuncian) no sería posible sin la complicidad que de tiempo atrás les garantizan los amigos en el gobierno y en el Congreso. Pero si en realidad Luis Videgaray y sus muchachos del SAT quieren hacer efectivo el artículo 60 de la Ley del ISR y la "segunda resolución de modificaciones a la resolución miscelánea fiscal para 2013" (publicada en el Diario Oficial de la Federación apenas el pasado 31 de mayo), entonces van a necesitar clavarse en el pantanoso mar de la elusión legalizada para obtener algo de beneficio para el erario, y no sólo en el caso del Grupo Modelo.
Puede que sí tengan la voluntad, pero casos recientes como el de Televisa (también difundido por medio de la Bolsa Mexicana de Valores) y sus 3 mil millones de pesos "condonados" de plano no ayudan en eso de la credibilidad.
En fin, que nadie se emocione ni se frote las manos, porque el erario no verá un centavo de la operación de compraventa del Grupo Modelo, que ahora pretenden disfrazar de "alianza" (para evadir).
Carlos Fernández-Vega cfvmexico_sa@hotmail.com
Modelo: la magia de eludir
Videgaray, ¿Quijote fiscal?
ABC: cuarto aniversario
A los ex accionistas mexicanos del Grupo Modelo les fue mucho mejor de lo originalmente planeado, pues la operación de compraventa de dichos títulos –concretada ayer en la Bolsa Mexicana de Valores– sumó más de 20 mil millones de dólares y no los casi 18 mil millones que habían anunciado. Eso sí, mientras se embolsaban esa enorme cantidad de billetes, los susodichos hicieron las "precisiones" que amerita el caso, ante cualquier eventualidad fiscal que ose rozarlos.
En comunicado oficial distribuido por medio de la Bolsa Mexicana de Valores, Grupo Modelo deja en claro que no se trató de una venta, sino de una "alianza con Anheuser-Busch InBev, en una transacción valuada en 20 mil 100 millones de dólares. La alianza constituye el siguiente paso natural en la larga relación entre AB InBev y Grupo Modelo, que data de hace 20 años".
Para efectos fiscales, por si las moscas, lo anterior es relevante, toda vez que los ahora felices ex accionistas del citado grupo cervecero no están precisamente entusiasmados con pagar ningún peso de impuestos, en especial cuando se sabe que desde la Secretaría de Hacienda y el SAT se difundió que la Ley del Impuesto Sobre la Renta deja en claro que quien posea más de 10 por ciento de las acciones de una empresa (en este caso del Grupo Modelo) y las venda por medio del mercado bursátil, está obligado a una retención de 5 por ciento, lo que de cualquier suerte es un obsequio, pues en otros casos la tasa es de 30 por ciento, si bien va.
Para el fisco mexicano, el problema es que oficialmente en Grupo Modelo ningún accionista era propietario de más de 10 por ciento de los títulos, salvo el propio Anheuser-Busch (que ya poseía 43.9 por ciento de esos papeles y con lo de ayer acapara 95 por ciento), es decir, la parte compradora en la venta que ayer se concretó en la Bolsa Mexicana de Valores, no tiene por qué pagar impuestos. A su lado aparece el Banco Nacional de México (Banamex), con el fideicomiso 16538-5 que representa el 10.26 por ciento de las acciones con derecho a voto, de acuerdo con la información oficial del propio Grupo Modelo.
Entonces, si la Secretaría de Hacienda y el SAT quieren hacer efectiva la Ley del ISR, en la parte que se detalla líneas arriba, tendría que irse sobre el citado fideicomiso, el cual, quién sabe, puede contener paquetes accionarios de distintas personas y no de una sola con 10.26 por ciento. Para nadie es secreto que este tipo de empresarios son unos verdaderos magos para quitarse de encima cualquier obligación fiscal que les apeste la danza de los millones a la que están más que acostumbrados.
En el lejano caso que la autoridad fiscal logre clavarle el diente a ese fideicomiso y, todavía más lejano, que pueda cobrar el impuesto respectivo (si es que en realidad se trata de una sola persona), el monto a enterar al erario no pasaría de 103 millones de dólares, de los 20 mil 100 millones obtenidos por los felices ex accionistas del Grupo Modelo, para quienes, reiteran, se trata de una "alianza", no de una venta (¡ni Dios lo quiera!)
En la revisión de la "alianza" citada aparece un dato que, por tratarse de un banco especializado en evadir legalmente al fisco, llama la atención. Se trata de Banamex, y en sus reportes anuales correspondientes a 2006 y 2007 (los que por ley debe entregar a la Bolsa Mexicana de Valores), el Grupo Modelo precisa que en esos años la institución financiera era propietaria (así aparece) de 56.1 por ciento de las acciones con derecho a voto, y que salvo esta institución financiera y el consorcio Anheuser-Busch ninguna persona física o moral poseía más de 5 por ciento del capital social de la cervecera. De hecho, el corporativo explica que "no han existido cambios significativos en los últimos tres años respecto del porcentaje de propiedad mantenido por los actuales principales accionistas".
Pues bien, como por arte de magia, luego de que en 2012 se difundió la información sobre la posible operación de compraventa de Grupo Modelo, Banamex desaparece como propietario de 56.1 por ciento de las acciones de la serie A del Grupo Modelo, y en su lugar surge un fideicomiso (el citado 16538-5) instituido en la propia institución financiera, con tan sólo 10.26 por ciento de los títulos.
Cierto es que la enorme evasión legal de impuestos por los barones y sus grandes corporativos (allí están los informes anuales de la Auditoría Superior de la Federación que lo documentan y denuncian) no sería posible sin la complicidad que de tiempo atrás les garantizan los amigos en el gobierno y en el Congreso. Pero si en realidad Luis Videgaray y sus muchachos del SAT quieren hacer efectivo el artículo 60 de la Ley del ISR y la "segunda resolución de modificaciones a la resolución miscelánea fiscal para 2013" (publicada en el Diario Oficial de la Federación apenas el pasado 31 de mayo), entonces van a necesitar clavarse en el pantanoso mar de la elusión legalizada para obtener algo de beneficio para el erario, y no sólo en el caso del Grupo Modelo.
Puede que sí tengan la voluntad, pero casos recientes como el de Televisa (también difundido por medio de la Bolsa Mexicana de Valores) y sus 3 mil millones de pesos "condonados" de plano no ayudan en eso de la credibilidad.
En fin, que nadie se emocione ni se frote las manos, porque el erario no verá un centavo de la operación de compraventa del Grupo Modelo, que ahora pretenden disfrazar de "alianza" (para evadir).
Carlos Fernández-Vega cfvmexico_sa@hotmail.com
Modelo: la magia de eludir
Videgaray, ¿Quijote fiscal?
ABC: cuarto aniversario
A los ex accionistas mexicanos del Grupo Modelo les fue mucho mejor de lo originalmente planeado, pues la operación de compraventa de dichos títulos –concretada ayer en la Bolsa Mexicana de Valores– sumó más de 20 mil millones de dólares y no los casi 18 mil millones que habían anunciado. Eso sí, mientras se embolsaban esa enorme cantidad de billetes, los susodichos hicieron las "precisiones" que amerita el caso, ante cualquier eventualidad fiscal que ose rozarlos.
En comunicado oficial distribuido por medio de la Bolsa Mexicana de Valores, Grupo Modelo deja en claro que no se trató de una venta, sino de una "alianza con Anheuser-Busch InBev, en una transacción valuada en 20 mil 100 millones de dólares. La alianza constituye el siguiente paso natural en la larga relación entre AB InBev y Grupo Modelo, que data de hace 20 años".
Para efectos fiscales, por si las moscas, lo anterior es relevante, toda vez que los ahora felices ex accionistas del citado grupo cervecero no están precisamente entusiasmados con pagar ningún peso de impuestos, en especial cuando se sabe que desde la Secretaría de Hacienda y el SAT se difundió que la Ley del Impuesto Sobre la Renta deja en claro que quien posea más de 10 por ciento de las acciones de una empresa (en este caso del Grupo Modelo) y las venda por medio del mercado bursátil, está obligado a una retención de 5 por ciento, lo que de cualquier suerte es un obsequio, pues en otros casos la tasa es de 30 por ciento, si bien va.
Para el fisco mexicano, el problema es que oficialmente en Grupo Modelo ningún accionista era propietario de más de 10 por ciento de los títulos, salvo el propio Anheuser-Busch (que ya poseía 43.9 por ciento de esos papeles y con lo de ayer acapara 95 por ciento), es decir, la parte compradora en la venta que ayer se concretó en la Bolsa Mexicana de Valores, no tiene por qué pagar impuestos. A su lado aparece el Banco Nacional de México (Banamex), con el fideicomiso 16538-5 que representa el 10.26 por ciento de las acciones con derecho a voto, de acuerdo con la información oficial del propio Grupo Modelo.
Entonces, si la Secretaría de Hacienda y el SAT quieren hacer efectiva la Ley del ISR, en la parte que se detalla líneas arriba, tendría que irse sobre el citado fideicomiso, el cual, quién sabe, puede contener paquetes accionarios de distintas personas y no de una sola con 10.26 por ciento. Para nadie es secreto que este tipo de empresarios son unos verdaderos magos para quitarse de encima cualquier obligación fiscal que les apeste la danza de los millones a la que están más que acostumbrados.
En el lejano caso que la autoridad fiscal logre clavarle el diente a ese fideicomiso y, todavía más lejano, que pueda cobrar el impuesto respectivo (si es que en realidad se trata de una sola persona), el monto a enterar al erario no pasaría de 103 millones de dólares, de los 20 mil 100 millones obtenidos por los felices ex accionistas del Grupo Modelo, para quienes, reiteran, se trata de una "alianza", no de una venta (¡ni Dios lo quiera!)
En la revisión de la "alianza" citada aparece un dato que, por tratarse de un banco especializado en evadir legalmente al fisco, llama la atención. Se trata de Banamex, y en sus reportes anuales correspondientes a 2006 y 2007 (los que por ley debe entregar a la Bolsa Mexicana de Valores), el Grupo Modelo precisa que en esos años la institución financiera era propietaria (así aparece) de 56.1 por ciento de las acciones con derecho a voto, y que salvo esta institución financiera y el consorcio Anheuser-Busch ninguna persona física o moral poseía más de 5 por ciento del capital social de la cervecera. De hecho, el corporativo explica que "no han existido cambios significativos en los últimos tres años respecto del porcentaje de propiedad mantenido por los actuales principales accionistas".
Pues bien, como por arte de magia, luego de que en 2012 se difundió la información sobre la posible operación de compraventa de Grupo Modelo, Banamex desaparece como propietario de 56.1 por ciento de las acciones de la serie A del Grupo Modelo, y en su lugar surge un fideicomiso (el citado 16538-5) instituido en la propia institución financiera, con tan sólo 10.26 por ciento de los títulos.
Cierto es que la enorme evasión legal de impuestos por los barones y sus grandes corporativos (allí están los informes anuales de la Auditoría Superior de la Federación que lo documentan y denuncian) no sería posible sin la complicidad que de tiempo atrás les garantizan los amigos en el gobierno y en el Congreso. Pero si en realidad Luis Videgaray y sus muchachos del SAT quieren hacer efectivo el artículo 60 de la Ley del ISR y la "segunda resolución de modificaciones a la resolución miscelánea fiscal para 2013" (publicada en el Diario Oficial de la Federación apenas el pasado 31 de mayo), entonces van a necesitar clavarse en el pantanoso mar de la elusión legalizada para obtener algo de beneficio para el erario, y no sólo en el caso del Grupo Modelo.
Puede que sí tengan la voluntad, pero casos recientes como el de Televisa (también difundido por medio de la Bolsa Mexicana de Valores) y sus 3 mil millones de pesos "condonados" de plano no ayudan en eso de la credibilidad.
En fin, que nadie se emocione ni se frote las manos, porque el erario no verá un centavo de la operación de compraventa del Grupo Modelo, que ahora pretenden disfrazar de "alianza" (para evadir).
Condonación de impuestos
En estos días es un mal negocio no deber impuestos. El programa Ponte al corriente está haciendo felices a muchos. Grupo Mexicano de Desarrollo (GMD), de la familia Ballesteros, una de las mayores constructoras del país, se acogió al programa y con el pago de 163.1 millones de pesos liquidó los créditos fiscales por 3 mil 300 millones que adeudaba al Servicio de Administración Tributaria (SAT). Siguieron la misma ruta que Televisa, es más, hasta se parecen las cantidades condonadas. En 2001 tres miembros de la familia mexicana Ballesteros fueron investigados por un caso de fraude bursátil por más de 3.5 millones de dólares por la fiscalía federal de Manhattan y la comisión nacional de valores de Wall Street, de acuerdo con la agencia Efe. Las autoridades del país vecino los acusaron de beneficiarse ilegalmente al utilizar información privilegiada, relacionada con la compra de una empresa química estadunidense por parte de un conglomerado francés. Los acusados se defendieron negando los cargos.
Otra compañía se extranjeriza
Tequileras, refresqueras, bancos, aseguradoras, afianzadoras, y desde ayer también la más grande empresa cervecera, Grupo Modelo, pasó a manos de extranjeros en un negocio de 20 mil 100 millones de dólares que la compañía Anheuser-Busch InBev pagó a los accionistas locales por la mitad de las acciones que aún no poseía. Dos de ellos, María Asunción Aramburuzabala y Valentín Díez Morodo, pasarán a formar parte del consejo de administración porque invertirán parte del capital que reciban comprando acciones. El SAT debió haberles cobrado un gravamen al cerrarse la operación. Es algo histórico, todas las empresas que antes se vendieron no pagaron nada. Ahora falta que se amparen para evadir el impuesto.
Consulte www.siclapueblanoticias.blogspot.mxLa empresa constructora Grupo Mexicano de Desarrollo anunció la liquidación de la totalidad de sus créditos fiscales tras acogerse a un programa de condonación fiscal y pagar 163.1 millones de pesos. Aunque la compañía omitió informar el monto total de sus adeudos impositivos, es factible suponer que éstos podrían ascender a cuatro o cinco veces la cantidad liquidada al fisco, habida cuenta de las reglas de operación aplicadas para casos similares.
Un referente necesario es el hecho de que Grupo Televisa, acogiéndose al mismo programa de condonación fiscal, eludió un pago por 3 mil 300 millones de pesos en impuestos, a cambio de liquidar el equivalente a 10 por ciento de dicho monto y desistirse de todo juicio de nulidad en contra del Servicio de Administración Tributaria.
Otro caso significativo es la decisión de gravar con 5 por ciento el producto de la venta de Grupo Modelo a la firma estadunidense Anheuser-Busch, operación valuada en más de 20 mil millones de dólares y que, sin embargo, reportará a las arcas públicas un ingreso por poco más de 4 mil millones de pesos. Es inevitable contrastar el gravamen establecido para dicha operación con la tasa impositiva –de 30 por ciento– que regularmente pagan las empresas del país por concepto de impuesto sobre la renta.
Los hechos que se comentan dan cuenta, desde distintas perspectivas, del carácter proempresarial del grupo que ostenta el poder público, así como de un sistema recaudatorio que acusa un favoritismo estructural hacia los ricos.
En efecto, los programas de condonación parecen limitados a los grandes magnates nacionales y extranjeros y a sus consorcios, quienes cuentan con los ejércitos jurídicos y contables necesarios para acceder a esos beneficios, y contrasta con el terrorismo fiscal que padecen los asalariados y las micro y pequeñas empresas. El sistema tributario hace impensable que un consumidor pueda eludir el pago del IVA en sus compras en el comercio formal, pero nada impide que un solo contribuyente pueda acceder a miles de millones de pesos en créditos fiscales. Los causantes cautivos y los profesionistas que cobran por honorarios pueden enfrentarse a un infierno fiscal y jurídico por simples errores contables e irregularidades menores en el manejo de sus archivos. Pero las grandes instituciones financieras del país, los principales corporativos empresariales y las empresas televisivas que dominan el mercado pueden darse el lujo de pagar sus impuestos en forma diferida y hasta de legalizar sus evasiones.
La circunstancia descrita resulta tanto más insultante en un escenario en que persisten grandes rezagos económicos, sociales e institucionales, en buena medida atribuidos por el discurso oficial a la insuficiencia de recursos públicos, en general, y de ingresos fiscales en particular. Cabe suponer que los recursos que dejan de ingresar al fisco a consecuencia de mecanismos como los referidos resultarían sumamente útiles para poner en marcha la reactivación del campo, para generar empleos y construir infraestructura, para edificar escuelas, hospitales, refinerías y para financiar verdaderas políticas de desarrollo social.
A la vista de las irregularidades referidas y de la masiva inmoralidad que dejan entrever, es razonable pensar que para enderezar las finanzas públicas del país bastaría con que en las filas de la administración pública se combatiera la corrupción y el dispendio y que las autoridades fiscales se desempeñaran con un mínimo de equidad y transparencia en el cobro de impuestos. En todo caso, una reforma en ese campo debiera estar orientada a simplificar los trámites fiscales, a efecto de permitir que todos los contribuyentes puedan gozar de los beneficios en la materia, y a frenar el saqueo de recursos públicos puesto en práctica por los grandes consorcios.
Afp
■ Lanza el organismo de la ONU campaña mundial para erradicar la malnutrición
■ En el orbe, 2 mil millones tienen deficiencia alimentaria y mil 400 millones sobrepeso
Roma, 4 de junio.
La Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) lanzó este martes en Roma una campaña mundial para erradicar la malnutrición, que genera no sólo carencias alimentarias, sino también obesidad, un desafío para buena parte de los países de América Latina, en particular para México.
En el informe Sistemas alimentarios para una mejor nutrición, presentado en la sede central de la FAO en Roma, los expertos de la organización calculan que unos 2 mil millones de personas en el mundo sufren de una o más deficiencias alimentarias (es decir, no consumen los nutrientes requeridos), mientras mil 400 millones tienen sobrepeso, de los cuales 500 millones son obesos.
"La carga social por la desnutrición infantil y materna se ha reducido a casi la mitad en los últimos 20 años, mientras que se ha duplicado la del sobrepeso y la obesidad", señaló la FAO.
"El coste de la desnutrición para la economía mundial en pérdida de productividad y gastos de atención sanitaria es inaceptablemente alto y podría alcanzar hasta 5 por ciento del producto interno bruto (PIB) mundial: 3.5 billones de dólares, equivalentes a 500 dólares por persona. Casi la cifra del PIB anual de Alemania, la mayor economía de Europa", explicó la entidad internacional.
Hambre y desnutrición
Si bien la FAO sigue luchando para reducir el número de personas que padecen hambre en el mundo –870 millones entre 2010-2012–, considera crucial combatir la malnutrición y sus consecuencias.
"Se trata de un informe muy importante, porque la malnutrición tiene un costo humano, social y económico muy duradero", aseguró a Afp Jomo Sundaram, asistente del director general de la FAO, el brasileño Graziano da Silva, quien se encuentra en visita oficial en China.
"Para muchos países de América Latina es posible eliminar el hambre, en el sentido de que la población cuente con suficientes calorías, pero resulta más difícil mejorar la nutrición. Se trata de un gran desafío, porque en muchas naciones no hay un responsable para la nutrición. Ese asunto lo manejan varios ministerios, y por ello es necesario hacer un gran esfuerzo de coordinación", indicó el experto.
"El desafío es muy diferente si se trata de una nación rica o de una pobre", explicó Sundaram.
"Actualmente el país con el mayor nivel de obesidad es México, más que Estados Unidos. Una política oficial puede marcar la diferencia", observó.
Según el estudio de la FAO, 26 por ciento de todos los niños menores de cinco años sufren retraso del crecimiento y 31 por ciento deficiencia de vitamina A.
"En términos sociales, la desnutrición infantil y materna siguen reduciendo la calidad y la esperanza de vida de millones de personas, mientras los problemas de salud asociados a la obesidad, como las enfermedades cardiacas y la diabetes, afectan a millones más", explicó el organismo de Naciones Unidas.
Para combatir la malnutrición, recomienda una alimentación sana, que debe comenzar desde la agricultura. "La forma en que cultivamos, criamos, procesamos, transportamos y distribuimos los alimentos influye en lo que comemos", sostiene la FAO en el informe.
Reconoce que el problema es cada vez más evidente en las naciones con economías emergentes, como China y Brasil, debido al incremento de la población urbana y al aumento de recursos económicos.
La entidad enumera una serie de recomendaciones, como invertir e investigar para aumentar la producción de cereales básicos, como maíz, arroz y trigo, así como de legumbres, carne, leche, verduras y frutas.
También invita a fomentar el papel de la mujer para que logre controlar los recursos e ingresos que beneficien su salud y la de sus hijos, debido a que "casi el 30 por ciento de la población mundial sufre de alguna forma de malnutrición".
Educar a la población
Por primera vez en la historia, el número de personas con sobrepeso comienza a equipararse con el de subnutridas en todo el mundo. En Colombia, 41 por ciento de la población tiene sobrepeso; en Brasil, 36 por ciento; en China, la proporción de adultos con sobrepeso aumentó más de 50 por ciento entre 1969 y 1992. En Namibia, 21 por ciento de las mujeres tienen sobrepeso, y en Zimbabue más de 23 por ciento.
"Aunque a menudo se considera un símbolo de riqueza y abundancia, la obesidad suele ser un signo de nutrición deficiente", subraya el estudio, que invita a los países en desarrollo a que avancen en educar a la población acerca del consumo de los alimentos apropiado para evitar lo que podría ser una abrumadora carga económica y social en los próximos 15 o 20 años.
"Nuestra meta tiene que ser erradicar el hambre y la desnutrición", señala en el estudio el director de la FAO. Se trata de un camino largo. Para reducir la emergencia en el abastecimiento de alimentos, productores y políticos, comerciantes y consumidores deben organizarse de manera urgente de forma distinta. Deben prestar más atención al valor nutritivo y a la conservación, y evitar el despilfarro y las montañas de basura causadas por el empaquetado.
(Con información de Dpa)